Bajo el instante de ver…

Débora Nitzcaner

El azar de una lectura, fue próspera para el encuentro con una frase: “La belleza es siempre el mejor recurso contra la incertidumbre”.[1]Se trata de una novela en la que su autor subraya y describe a un protagonista perdido cuando, de un día para otro, su vida se ve acechada por un real. ¿En qué lo bello puede ser una de las salidas contra la incertidumbre?

Frente a este nuevo real “COVID-19” unos nuevos ecos de significantes se presentan para nombrar su hábitat, se reproduce bajo “contagio” y se declara bajo “pandemia”. Un mes atrás aquellos significantes que colectivizaban eran, entre otros, el de diversidad e inclusión, hoy en cambio –y a toda velocidad– las subjetividades se ven sometidas a otro, el “aislamiento”.

“Me pareció esta mañana que no era excesivo comenzar mi seminario haciendo esta pregunta ¿hemos pasado la raya?”,[2] es la pregunta con la que Jacques Lacan inicia una de sus clases en su seminario La ética del psicoanálisis. En su interés por saber qué hay más allá de la raya ubica lo temible y a eso el hombre lo llama inconsciente, es decir la memoria de lo que olvida. Interrogado por lo que hay más allá de la estructura del mundo del bien subraya: “dónde está el punto que hace pivotear sobre sí mismo a ese mundo del bien para esperar que nos arrastre a todos a nuestra pérdida”.[3]

En tanto no sabemos qué hay más allá del bien, vivir en un mundo de miedo es falso, el miedo es “una defensa localizable, una protección contra algo que está más allá y que es precisamente lo que no sabemos”.[4] Esto importa en la medida en que las catástrofes no respiran el aire del placer, simplemente se desencadenan bajo el sin sentido, en lo ineludible de un real que no avisa.

El punto oscuro para los analistas queda situado cuando Lacan se pregunta por los efectos:

“Nosotros, en el discurso de la comunidad, del bien general, tenemos que enfrentar los efectos del discurso de la ciencia, donde se muestra por vez primera sin velos la potencia del significante como tal. Esta cuestión es, propiamente, la nuestra”[5]

Al bien no lo toquen”,[6] es una indicación dirigida al ejercicio de nuestra experiencia, aquí hace notar que el goce es la dimensión de un malestar singular y que se desplaza en las tramas de cada sujeto. “Estamos entonces en la frontera misma. ¿Qué nos permitirá cruzarla?”.[7] Se trata de un interrogante crucial, siendo que una posible salida a esa frontera lo ubica en el hallazgo de otro punto de atravesamiento: en lo bello. Delimitado en su relación con el deseo, en tanto que lo bello nos despierta y quizá nos acomoda sobre el deseo.

Es aquí, entonces, por donde nos conduce a un callejón “con” salida: “Si hay un al-bien-no-lo-toquen, como decía recién, el fantasma es en la estructura del campo enigmático un no-toquen-lo-bello”.[8]

Que la belleza sea siempre un recurso contra la incertidumbre, frase señalada por DavidFoenkinos en su novela, deja al descubierto, a mi entender, la marca de lo bello en lo operativo de un fantasma. Y sin duda cuando Jacques-Alain Miller precisa: “¿Cómo hacer de ese acontecimiento de cuerpo, de esa mediocre desgracia, algo que pudo ser llamado bello […]?”,[9] subraya la temporalidad en el que se inscribe y suscribe un acontecimiento real.

Débora Nitzcaner

Buenos Aires, 25 de marzo de 2020, días de “aislamiento social, preventivo y obligatorio”.


[1] Foenkinos, D., Hacia la belleza. Buenos Aires. Alfaguara. 2019, p. 10.

[2] Lacan, J., (1959-1960) El seminario, libro 7. La ética del psicoanálisis. Buenos Aires. Paidós. 1991, p. 278.

[3] Ibídem, p. 279.

[4] Ibídem, p. 280.

[5] Ibídem, p. 284.

[6] Ibídem, p. 285.

[7] Ibídem, p.286.

[8] Ibídem, p.288.

[9] Miller, J.-A., Piezas sueltas. Buenos Aires. Paidós. 2013, p. 48.

El inconsciente político y el presidente argentino

Por Gustavo Stiglitz

El actual presidente argentino, Alberto Fernández, tiene un inconsciente acorde con los tiempos.

Por sobre todo tiene un inconsciente! Como todos los seres hablantes, por supuesto, lo que varía es la posición subjetiva. Hay quien reconoce su propia división subjetiva, quien la ignora, quien la rechaza.   

¡Bienvenido, al frente de un gobierno, quien no quiere aparentar estar hecho de un sola pieza y sin falla!

Lo manifiesta incluso a pesar suyo, no lo vela.

Lo hizo con dos lapsus en relación con el candente tema del género.

Es un alivio – y abre un horizonte nuevo – que el presidente tenga un inconsciente que se manifieste con palabras en su lazo con la gente.

Más allá del contenido de los lapsus, dice de alguien que puede dudar, sentirse dividido, lo que no tiene por qué impedir una firme decisión. Estas podrán ser más o menos firmes, pero no ciegas a la confrontación con un imposible, ya que siempre se decide sobre el fondo de la imposibilidad de elegir.

Mucho mejor un presidente dividido, que uno guiado por imperativos que tapan esa división subjetiva que, sean del tenor que sean, siempre tendrán un color totalitario propio de todo imperativo.

Mejor alojar esa división propia de los seres hablantes, que arrastrar a un pueblo por su rechazo a la incertidumbre y al deseo, siempre escurridizo.

Yendo a lo específico de los lapsus:

“Volvimos para ser mujeres”, en lugar de mejores. 

La idea de volver, tan cara al peronismo desde la dura y conmovedora despedida de Evita, sufre una torsión que la saca del clásico y repetitivo – a veces hasta amenazador – uso partidario, para desplazarla a un espacio que incluye la problemática de las diferencias, planteada por los feminismos y otros movimientos en relación con la libertad de género.

“Derrotaremos al hombre”, en lugar de al hambre.

En medio de una valedera declaración de intención política, se cuela la temática de los excesos producto de una identificación segregativa en el campo de los sexos.

El presidente ha instalado en su gobierno, un estilo basado en la conversación, que podría ser un tratamiento de ese imposible que hemos nombrado “la grieta”. Este es un nombre de la falta de relación complementaria, del no-todo, que en la vida política se manifiesta en la imposible satisfacción para todos igual.

Es sabido que en política se procede por medio de la identificación, maniobrando con elementos simbólicos, nombrando las cosas de la forma que convenga para captar a los sujetos.

Pero hoy ha cambiado el fundamento de la identificación, éste ya no es a un rasgo ubicado en el lugar de un ideal sino que implica las resonancias  en los cuerpos y las pasiones.

Entonces ocurre que de golpe, por un acontecimiento de lenguaje, comparecen en la plaza pública, la masa compuesta por identidades diversas y el líder que en lugar de agitar significaciones grandilocuentes para favorecer la identificación a un ideal cualquiera, encarna el vacío ( entre mejores y mujeres, entre hombre y hambre ) en torno al cual una política con fundamento no totalitario puede ser construída.

El lapsus del presidente no responde a un ideal femenino. Es una respuesta a lo imposible por medio de lo que en psicoanálisis se llama identificación no segregativa[i], al contrario de las identificaciones segregativas que organizan uno y otro lado de la grieta (entre partidos, clases, sexos, etc).

Allí donde el fundamentalismo responde a las diferencias homogeneizando con una propuesta totalizante, totalitaria, o donde simplemente se tapa el vacío central generado por las diferencias con el significante “grieta”, otra cosa ocurrió en la plaza entre la masa y el líder: el hombre de estado, dividido subjetivamente, se dejó tomar menos por el slogan que tapona toda incerteza y más por lo urgente en la relación entre los cuerpos. 

A este nivel, la cuestión de lo femenino, su enigma, es central para el psicoanálisis y lo es también en la actualidad social, como lo demuestran las movilizaciones por la ley del aborto, contra la violencia de género y la libertad de las identidades sexuales

 Esa otra cosa que se presentó en plaza fue lo que Lacan llamó el “inconsciente es la política. 

Un lazo que hace lugar a una pluralidad de respuestas posibles, a lo imposible. El inconsciente político[ii] es el fundamento de un lazo basado en las propias faltas, en la división, en una verdad no absoluta. Es lo opuesto al ideal fundamentalista de lo Uno, total, totalitario e indivisible. 

De un presidente afectado de inconsciente no es esperable que promueva el horror a lo diferente, sino que aliente a encontrar respuestas a los impasses de la vida social.

Aguardamos los efectos de dicha posición.

Gustavo Stiglitz, marzo 2020


[i] Laurent, E. El traumatismo del final de la política de las identidades. Disponible en internet.

[ii] Concepto forjado por el J.Lacan, Seminario La lógica del fantasma, Inédito. 

  Desarrollado por Jacques Alain Miller en Milán el 12/5/2002. Intuiciones milanesas. Revista Mental 11 y 12

Pandemia. El riesgo de una trinchera infinita

Por Gustavo Stiglitz 

Escribo sobre la pandemia. Todo lo que hacemos últimamente es sobre la pandemia, en el sentido de estar encima, apoyándonos en ella. 

Nos encerramos sobre ella, nos asustamos sobre ella, nos enojamos sobre ella, pensamos, hablamos, escribimos, amamos y nos desencontramos, trabajamos y no tenemos trabajo, también sobre ella.

Hay el real de la muerte, pero también está el papel higiénico como signo de un real en lo simbólico. ¿Cómo pensar – no digo entender – este fenómeno, por el cual Borderias ya se ha preguntado?

El escaso y por lo tanto preciado papel no es el de la página en blanco a la espera del trazo. Aparece como el lugar donde depositar el objeto de desecho, al que la pandemia nos arroja. Detrás del empuje al acaparamiento hay  caída de un velo, una rasgadura a través de la que aparecemos reducidos a ser como mosquitos transmitiendo la enfermedad, o a ser potenciales desechos, de la misma.

La imagen de unas heces sin lugar donde depositar es una puesta en imagen de lo real, lo bastante insoportable como para salir a arrasar las góndolas de los supermercados.

Un temor. Estoy viendo una pelicula por dia, lo que solo es posible gracias a la pandemia, otra vez, sobre ella. Ayer vi la española La trinchera infinita, de Garaño, Arregui y Goenaga. 

Treinta años encerrado entre un mal real y una construcción social.

Y cuando la vía de salida queda libre definitivamente, es el autoconfinamiento lo más difícil de superar.

“No se está tan mal aquí”, se dice el protagonista, en su sótano de dos metros por uno.

Como hacer allí afuera con la luz, el sol,  los ruidos, ¡los otros!

Solo el lazo amoroso le da la oportunidad para salir y el atrincherado no la deja escapar.

Que esta pandemia contingente no se transforme en una trinchera necesaria e infinita ante los encuentros con lo real. Una trinchera puede estar al servicio del dormir. Que no se transforme en eso. Cuidemonos, pero estemos advertidos.

 Marzo 2020

EL CUERPO, extranjero.

Por Fabian Naparstek[1].  

En 1944 Sartre escribía su famosa obra de teatro “A puerta cerrada”[2], donde se mostraba que el infierno son los otros. Aún no había terminado la segunda guerra mundial, tampoco se había liberado París y Sartre ponía sobre la mesa el problema del encierro y de los otros. La obra mostraba una sola escena contrariando toda posibilidad de pensar un lugar diferente. De hecho J. Lacan discutía con Sartre[3] – planteando exactamente lo contrario -, ya que para él no hay salida para el sujeto sino es con el Otro. En efecto, el gran desafío – luego de la Gran Guerra – era el de una sociedad nueva donde las diferencias puedan coexistir inventando con cada una de ellas su propio mundo. De hecho, en medio de una época donde primaba la ilusión de las máximas libertades, J. Lacan también anunciaba el retorno de la xenofobia y del racismo. A mayor “universalización de la ciencia”[4] – lo que luego se llamó globalización – mayor iba a ser el rechazo hacia los grupos diferentes. Ese mundo de las diferencias en el que muchos creíamos y defendíamos hasta hace poco – y seguiremos defendiendo por cierto -, se convierte cada vez mas en una sola escena. Ese mundo virtual que parecía abrirnos las mil y unas posibilidades de encontrarse con cualquiera – Tinder, instagram, etc. de por medio – se empieza a clausurar. Todos a puerta cerrada. No importa si se trata de paraísos democráticos o avernos autoritarios. Encerrados con nuestros mas íntimos para escapar de ese extraño en el que se trasmutó el otro. Sin embargo, en ese encierro íntimo también se puede meter el virus. Esos íntimos, con los cuales habitualmente y paradójicamente compartimos menos que con los extraños, también se transforman en ajenos. Gran parte de las redes hoy se ocupan de pensar y reírse sobre como pasar el tiempo sin que nuestros mas íntimos se transformen en el infierno. El virus de lo desconocido penetra por todos lados.      

Hasta uno mismo podría estar incubando lo desconocido sin saberlo. Uno mismo empieza a desconfiar de lo que acontece con uno. Uno mismo tiene que estar atento sobre lo que le sucede y en definitiva es uno quien se transforma en extranjero para si mismo. Finalmente, se intenta aislar el cuerpo. Es el encuentro entre los cuerpos lo que se pone en cuestión. Parafraseando ese dicho político para enfatizar de lo que se trata: es el cuerpo, estúpido !!!!

Es el cuerpo el que se ha vuelto extranjero !!!

La ciencia ha hecho creer que podíamos dominar cada vez mas nuestro cuerpo, vivir mas tiempo y con cuerpos jóvenes. El virus no diferencia clases sociales, razas, identidades de género, etc. y ataca – en su forma mas letal – especialmente a aquellos que tienen la marca de lo real del tiempo en el cuerpo.   

Pero como también lo señalaba Lacan y lo subraya J.-A. Miller: el cuerpo es ese otro extraño para uno mismo. “El LOM tiene un kuerpo y no mas queuno”[5]. En efecto, se verá como este acontecimiento de cuerpo en lo social – donde la pandemia nos recuerda hasta en cada instante que tenemos uno – que consecuencias traerá. Se verá, no sin el Otro, si podremos desembrollarnos ante esta irrupción del cuerpo real. Si podremos encontrar una salida, mas allá de una vacuna, que no nos lleve a nuevos modos de segregación (“El virus chino”, Trump dixit). Una vía que no implique la segreación hacia los otros y hacia lo mas real y éxtimo que tiene el parlêtre; el cuerpo.

Buenos Aires, 21-03-20.          


[1] – Este texto ha sido escrito en cuarentena.

[2] – Sartre, J. P. : « Huis clos », En Huis Clos, suivi de les Mouches, Ed. Gallimard.

[3] – Lacan, J. : “El Tiempo Lógico y el Aserto de Certidumbre Anticipada. Un Nuevo Sofisma”, En Escritos 1, Ed. Siglo XXI. Buenos Aires.

[4] – Lacan, J.: “Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela”. En Otros Escritos, Ed. Paidos, Buenos Aires-Brcelona-México, 2012, pag 276.

[5] – Lacan, J. : « Joyce el síntoma ». En Otros Escritos, Ed. Paidos, Buenos Aires-Brcelona-México, 2012, pag. 591.

Declaración de ZADIG Argentina en relación a las políticas sanitarias implementadas por el Covid-19

En una época donde predomina  el “individualismo de masas”, la movida Zadig de Argentina declara su adhesión a las decisiones políticas sanitarias adoptadas por todos los  espacios políticos argentinos frente la pandemia de  conoravirus, Covid-19.
Esto dará lugar, quizás , a una nueva lógica colectiva del tratamiento de la pulsión de muerte, a través de un lazo responsable tanto en lo individual como en lo social, que no deje lugar a iniciativas segregacionistas como defensa ante la angustia y el peligro real. 

Saludamos, acompañamos y difundimos estas medidas duras pero necesarias, alcanzadas en un clima de conversación política inclusiva y de un alto nivel de responsabilidad.

Conversación de Política Lacaniana – Experiencia ZADIG

El texto que sigue pertenece al presidente de la EOL Guillermo Belaga, presentado en la sesión plenaria del IX ENAPOL. En la mesa llevo por título Conversación de política Lacaniana – Experiencia ZADIG, también participaron Marcela Almanza (NEL) y Jesus Santiago (EBP) cuyos trabajos serán subidos más adelante.

Apuntes de política lacaniana- Guillermo Belaga

  • 1. Zadig: respuestas de Jam a Raquel Cors en Bitácora lacaniana Nro 6
  • Su creación en  cuatro etapas:

    Primer tiempo: los Foros Anti- Le Pen y la creación de una  red política lacaniana en Francia.

    Segundo tiempo:  la conferencia de Madrid y la transferencia negativa de la EOL.

    En el instante de ver parecía una disputa encabezada  por Jorge Alemán, pero un poco mas tarde en que el mismo  Jam  comenta la “Nota”  de Aleman, diluye la cosa.

    Tercer tiempo: Jam crea directamente por medio de una teleconferencia dos nudos con la “máxima diferencia”, supuestamente ligados ala grieta política argentina. Pero también,  Jamrevela el contenido de algunos mails que le habían llegado donde se trataba mas bien decuidar las transferencias universitarias y del Instituto por sobre las políticas del Campo Freudiano.

    Cuarto tiempo: Jam  crea  directamente un tercer nudo en Córdoba. Y luego autoriza, través  al presidente de la EOL, el funcionamiento de un cuarto nudo

    Tiempo de comprender: “Campo Freudiano año Cero”: la frase “ un nuevo comienzo, un cambio, una aufhebung: Todo comienza sin ser destruido para ser llevado a un nivel superior”

    2. Funcionamiento inicial de Zadig: por medio de una coordinadora formada por un representante de cada nudo durante  el año 2018. Se realizandos actividades conjuntas de los nudos, con Eric Laurent y Guy Briole, respectivamente , que actuaron en calidad de extimo.

    3. Foro Zadig: En abril de este año  ocurrió una buena contingencia, por diferentes motivos ligados a actividades en Argentina se encontraron al mismo tiempo en Buenos Aires Angelina Harari, Jesus Sangiago y Ram Mandil. De esta manera el Consejo de la EOL pudoreunirse con ellos en tanto AMP, y su posición de extimidad permitió que el Consejo tomara laresolución de impulsar el Primer Foro Zadig.

    4. El Primer Foro Zadig: Feminismos: incidencias en la época.

    Cuando nos reunimos los responsables de la movida Zadig para pensar el tema del Foro tuvimos muy en cuenta que esta movida se compromete con la subjetividad de la época.

    Entendiendo que  la subjetividad de una época es lo transindividual.

    Entonces, nos quedo claro que este Primer Foro tenía que centrase en el Feminismo.

    No es que no supiéramos de su larga tradición en nuestro país, basta mencionar El Primer Congreso  Feminista Argentino de 1910, pasando  por la militancia de los 80/90. Incluso, el adoptar el pañuelo verde no puede dejar de ser asociado a los pañuelos blancos de la Plaza de Mayo.

    Pero es un hecho que en los últimos tiempos el Feminismo  se incorporó a la lógica colectiva. Al punto que ya es impensable la lógica colectiva sin considerar el Feminismo.

    Ahora bien, atentos también al hecho que no hay una sola voz dentro del  Feminismo, nos propusimos,como indica un Foro, invitar a diversas voces de los Feminismos.

    En principio, podemos decir que el Foro Zadig  es laplaca sensible que logró hacer pasar a nivel de la opinión las incidencias actuales de los feminismos.En este sentido, como decía Angelina Harari en la apertura, el titulo funcionó como interpretación.

    Pero también, quedo claro a medida que pasaban las intervenciones que se trata de estar a altura de los impasses de civilización de los que Lacan habla en la Proposición de Octubre, en la relación del discurso universal de la ciencia y la segregación.

    Voy tomar algunos ejemplos: en la primera intervención  se trato de una interpelación a los psicoanalistas que miran al feminismo con “interés y sospecha”, haciendo un llamado a defender el movimiento feminista.

    A mi gusto, inmediatamente pensé en la diferencia que hace Miller en una las últimas lecciones, la del 24 de junio de 2017, entre el comprometerse y la neutralidad benevolente.

    Miller habla de “Nuestro registro de la elección, del compromiso” que entra en contradicción con la noción que define la posición analítica como neutralidad benevolente.

    Ahora bien, destacaría que, a través de la movida Zadig con el Foro, se mostró como los Feminismosson sobretodo una plataforma contra la pulsión de muerte encarnada por el Discurso Amo actual.

    Voy  a tomar tres ejemplos, que giran alrededor del registro del cuerpo:

    1.El derecho a la elección del uso de los cuerpos y/o el cuerpo como mercancía: el debate acerca de la prostitución.

    2. La forclusión del cuerpo: se mostro como desde el punto vista de la tecnología se podía producir unrechazo del cuerpo con consecuencias mortíferas: laspruebas de seguridad en los autos con muñecos que se asemejan al tamaño de un hombre por lo tanto mueren mas mujeres y niños en accidentes de automóviles.

    3.El peligro que el mismo movimiento feminista produzca  segregación: una de las panelistas advertíacon énfasis hacia el interior del feminismo sobre un fenómeno que ocurre al nivel de los adolescentes, sobre todo en los colegios: aislar, estigmatizar al adolescente supuestamente “machista”. Creando una lógica amigo/enemigo que solo llevaría a mas violencia.

    En conclusión, no se trató de dar un lugar a la exposición de diferentes ideologías, que las había, sino mas bien que quienes exponían tenían una intención de bien decir con respecto al malestar en la civilización y la pulsión de muerte.

    Entonces, pienso, que Zadig logró ser un partenaire comprometido con ese bien decir.